




6 botellas · 10% dto
Caja Degustación
Las cinco etiquetas, más una Borgoña de repuesto
- 2 × Borgoña Semi Seco
- 1 × Vino Tinto
- 1 × Rosé
- 1 × Moscato
- 1 × Mandarineto
S/ 217.00
S/ 195.30
S/ 32.55 por botella
Ahorras S/ 21.70

Huaral · Valle de Chancay · Perú
Vino del valle de Chancay desde 1968. Cuatro vinos y un licor de mandarina, hechos con uva y fruta del mismo valle.
Nuestra línea
Cajas y combos





6 botellas · 10% dto
Las cinco etiquetas, más una Borgoña de repuesto
S/ 217.00
S/ 195.30
S/ 32.55 por botella
Ahorras S/ 21.70





12 botellas · 15% dto
La bodega entera, doce botellas
S/ 440.00
S/ 374.00
S/ 31.17 por botella
Ahorras S/ 66.00

La bodega
En 1968 la familia Salazar plantó las primeras hileras de Isabella en un terreno de seis hectáreas a las afueras de Huaral. La quincha —esa pared de caña y barro con la que se levantó la primera bodega— terminó dándole nombre a la casa.
El valle de Chancay no es Ica. Está a ochenta kilómetros al norte de Lima, a doscientos metros sobre el nivel del mar, con la neblina costera entrando cada mañana desde el Pacífico. Esa neblina alarga la maduración de la uva y le da a nuestros vinos una acidez que no es común en la costa peruana.
Hoy trabajamos veintidós hectáreas entre uva y cítricos. La bodega sigue siendo la misma, ampliada tres veces. Y las decisiones sobre cuándo vendimiar las sigue tomando alguien de la familia, caminando entre las hileras.
Del valle a la botella
Veintidós hectáreas en el valle de Chancay, a 200 msnm. Vendimia manual entre febrero y abril, decidida hilera por hilera.
Tanques de temperatura controlada. Fermentaciones largas y frías para los blancos y rosados; maceraciones extendidas para los tintos.
Barrica de roble americano para el Tinto. El resto de la línea se embotella joven, para que llegue a la mesa con la fruta intacta.
Producción corta y controlada. Cada lote se prueba antes de salir de la bodega.



Se plantan las primeras seis hectáreas de Isabella.
Primera vendimia embotellada bajo el nombre Viña La Quincha.
La segunda generación incorpora Quebranta y Negra Criolla.
Nace Mandarineto, con mandarina del propio fundo.
Se moderniza la sala de fermentación con control de temperatura.